La inflación minorista provisional de India subió al 4,45 % interanual en julio de 2026 desde el 4,38 % de junio. La medición del Índice de Precios al Consumidor de toda India, con 2024 como año base, permaneció por segundo mes por encima del objetivo del 4 % del Banco de la Reserva, aunque dentro del rango permitido de entre 2 % y 6 %.
El avance de los precios fue desigual dentro del país. La inflación rural llegó al 4,84 %, frente al 3,96 % en las zonas urbanas. La brecha indica que los hogares fuera de las principales ciudades enfrentaron durante el mes un aumento general más fuerte del costo de vida.
Los alimentos fueron la fuente más clara de presión. El Índice de Precios al Consumidor de Alimentos registró una suba provisional del 5,52 % respecto de un año antes. La inflación alimentaria rural fue mayor, con 5,79 %, mientras la tasa urbana correspondiente se ubicó en 5,05 %.
Los costos de vivienda avanzaron con más lentitud que el índice general. La inflación interanual del rubro fue estimada en 2,22 %, dividida entre 2,80 % en áreas rurales y 2,01 % en las ciudades. Esos valores evitaron que la vivienda se convirtiera en el principal motor del incremento de julio.
A comienzos de agosto, el Banco de la Reserva mantuvo sin cambios las tasas de política monetaria, redujo su previsión de inflación anual y elevó su proyección de crecimiento económico. El gobernador Sanjay Malhotra afirmó que la inflación del primer trimestre había quedado ligeramente por debajo del pronóstico del banco central porque el traslado de los costos a los consumidores fue limitado.
El Comité de Política Monetaria espera que la inflación general siga subiendo en el corto plazo y alcance un máximo en el tercer trimestre del ejercicio 2026-27, impulsada principalmente por alimentos y combustibles, antes de moderarse. Hasta ahora observa pocas señales de una generalización del impacto y la inflación subyacente sin metales preciosos continúa relativamente contenida.
La perspectiva sigue expuesta a riesgos meteorológicos y energéticos. El Niño podría alterar la distribución temporal y geográfica de las lluvias, aunque la gestión activa de la oferta y las existencias suficientes de cereales pueden aportar protección. La volatilidad del petróleo mundial agrega incertidumbre y el banco central advirtió que alzas sostenidas en alimentos, combustibles y otros insumos podrían generar efectos secundarios más amplios.
El RBI proyecta una inflación promedio del 5,0 % para 2026-27, con tasas trimestrales de 4,7 % en el segundo trimestre, 5,9 % en el tercero y 5,5 % en el cuarto. Espera 5,3 % para el primer trimestre de 2027-28 y una inflación subyacente de 4,3 % en el actual ejercicio, con riesgos considerados equilibrados.



