El ministro de Economía de México, Marcelo Ebrard, afirmó que las últimas medidas arancelarias de Estados Unidos no alterarán el trato arancelario efectivo aplicado a los bienes mexicanos, en un intento por contener la preocupación tras el anuncio de Washington de nuevos gravámenes a un amplio grupo de socios comerciales.
El gobierno estadounidense avanzará desde el viernes con nuevos aranceles de 10% y 12,5% sobre 60 socios comerciales. Para México, sostuvo Ebrard, el impacto práctico será limitado porque una gran parte de las exportaciones al mercado estadounidense está amparada por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Los bienes que cumplan con las reglas del T-MEC seguirán exentos de los nuevos gravámenes. Ebrard indicó que esa exención cubre alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, por lo que el núcleo del comercio bilateral permanecerá bajo el mismo esquema preferencial.
Otro 10% de los bienes mexicanos ha estado sujeto a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una medida arancelaria prevista para vencer el viernes. Los nuevos gravámenes comenzarán cuando esa medida termine y se aplicarán a la misma proporción de bienes, conforme a la explicación del ministro.
Ebrard presentó el cambio como un reemplazo y no como una capa adicional de aranceles. Su mensaje fue que cambia el instrumento legal, pero el trato arancelario que enfrentan las exportaciones mexicanas afectadas se mantiene efectivamente igual.
La declaración llega mientras México, Estados Unidos y Canadá siguen administrando tensiones comerciales dentro del marco del T-MEC, donde las reglas de origen y el cumplimiento determinan si los bienes conservan el acceso libre de aranceles. Para México, preservar ese acceso es central para la manufactura, las cadenas de suministro transfronterizas y la planificación exportadora.
El anuncio deja la posición mexicana dependiente del cumplimiento continuo del T-MEC por parte de los exportadores y del alcance de los bienes que queden fuera del trato preferencial del acuerdo. Por ahora, el gobierno presenta la medida arancelaria estadounidense como un ajuste limitado y no como un cambio más amplio en las condiciones del comercio bilateral.



