Estados Unidos anunció amplias prohibiciones a las importaciones de bebidas alcohólicas, motocicletas y determinados lácteos canadienses, intensificando de manera abrupta una disputa entre dos economías profundamente integradas. Las medidas fueron publicadas por la Casa Blanca y entrarán en vigor el 29 de septiembre.
Washington actuó después de que los aranceles de represalia de Canadá sobre bienes estadounidenses comenzaran a regir poco después de la medianoche del martes. Esos gravámenes respondieron a un arancel estadounidense del 50% aplicado el mes anterior a productos canadienses por unos US$20.000 millones tras fracasar varias negociaciones bilaterales.
La prohibición estadounidense parece abarcar la mayoría de las bebidas alcohólicas, incluidas cerveza, vino, whisky, bourbon, ron, vodka, vermut, tequila, mezcal y brandy. También alcanza motocicletas y productos vinculados con los lácteos, mientras varios quesos enfrentarán un arancel del 50% en lugar de una prohibición completa.
Otros productos de papel, aluminio, madera, muebles e iluminación fueron incorporados a la lista de aranceles superiores. Además, sigue vigente la amenaza previa del presidente Donald Trump de elevar del 25% al 50% los gravámenes sobre automóviles, camiones y autopartes canadienses desde el 1 de enero.
El representante comercial Jamieson Greer y el ministro canadiense Dominic LeBlanc mantuvieron contactos y prevén volver a conversar sobre una posible salida alternativa. Funcionarios canadienses indicaron que continúan las conversaciones sobre distintos asuntos, aunque actualmente no existen negociaciones comerciales formales.
Las contramedidas de Ottawa aplican gravámenes de entre 15% y 50% a bienes estadounidenses por unos US$20.000 millones, desde acero y muebles hasta ropa y electrónica. La selección busca generar presión económica y política en estados competitivos como Michigan y Ohio antes de las elecciones legislativas de noviembre.
El volumen directamente afectado sigue siendo reducido frente al comercio bilateral total, pero la escalada genera dudas sobre el T-MEC. Canadá envía casi el 68% de sus exportaciones a Estados Unidos y alrededor de cuatro quintas partes de ese flujo ingresaban libres de aranceles mediante exenciones que el nuevo mecanismo estadounidense desconoce.
Las empresas ya evalúan ajustes: Sapporo podría trasladar una porción limitada de la producción canadiense de bebidas sin alcohol a Estados Unidos, aunque no tomó una decisión final. La aprobación de Mark Carney subió al 62%, mientras solo el 20% de los estadounidenses respaldó los aranceles de Trump en un sondeo Reuters/Ipsos.



