América Latina

Burnham afirma que Reino Unido defenderá su posición sobre Malvinas pese a la presión de Trump y Milei

El primer ministro británico Andy Burnham utilizó su primera intervención parlamentaria sobre la disputa para reafirmar la posición de Londres después de que Donald Trump amenazara con retirar su apoyo y Javier Milei anunciara sanciones contra empresas que operan en las islas.

Audio Dispatch

Escuchar este artículo

Listo para escuchar

El primer ministro británico Andy Burnham afirmó ante la Cámara de los Comunes que su Gobierno defenderá con determinación la posición británica sobre la soberanía de las Islas Malvinas. Fue su primera intervención parlamentaria pública sobre la disputa desde que asumió y llevó el asunto directamente ante los legisladores.

Burnham habló después de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con retirar el apoyo de Washington a la posición británica. Su intervención respondió así a la presión de un Gobierno aliado y reafirmó que Londres no pretendía modificar su postura por la advertencia estadounidense.

El primer ministro también abordó la nueva medida anunciada por el presidente argentino Javier Milei, quien dijo que Argentina sancionaría a empresas que operan en las islas. Burnham no presentó una respuesta negociada, sino que definió la posición británica como firme y continua.

Las declaraciones se produjeron durante una sesión de preguntas parlamentarias y en respuesta a la líder conservadora Kemi Badenoch. Al contestar en los Comunes, Burnham convirtió la disputa de soberanía en una cuestión de responsabilidad interna y en un intercambio entre Londres, Washington y Buenos Aires.

Burnham repitió la posición mantenida por sucesivos gobiernos laboristas y conservadores desde la administración de Margaret Thatcher en 1982. La continuidad destacada fue política y no una nueva medida jurídica, indicando que un cambio de partido gobernante no alteraría el enfoque británico declarado.

El primer ministro dijo que Reino Unido respetará los derechos de los isleños que eligieron seguir siendo británicos en el referéndum más reciente. Su formulación ubicó las preferencias de los habitantes en el centro de la defensa de Londres y de su respuesta a las presiones externas.

Burnham concluyó que la política no cambiará durante su Gobierno y prometió ser implacable en su defensa. La afirmación endureció el tono público de la controversia, pero no anunció acciones militares, nuevas sanciones ni un acuerdo diplomático con Argentina.