Medio Oriente

Las potencias regionales mantienen vivo el diálogo con Irán mientras se intensifican los ataques hutíes

Arabia Saudita, Turquía y Pakistán abrieron en Teherán un canal sobre no agresión, diplomacia entre EE.UU. e Irán, Yemen y el estrecho de Ormuz.

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Arabia Saudita, Turquía, Pakistán e Irán acordaron continuar conversaciones de alto nivel sobre paz y seguridad regional después de una primera reunión en Teherán. Es el primer contacto de este tipo desde que la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel se extendió a Arabia Saudita y Yemen.

La delegación mostró el peso de la iniciativa. El ministro saudita Khalid bin Salman, el jefe del Ejército pakistaní Asim Munir y el director de inteligencia turco Ibrahim Kalin se reunieron con Masoud Pezeshkian y altos funcionarios iraníes.

La agenda incluyó una red regional de no agresión, negociaciones entre Washington y Teherán, ataques hutíes, el estrecho de Ormuz y el bloqueo estadounidense de puertos iraníes. Pakistán presentó una propuesta con concesiones o garantías para ambas partes, sin divulgar sus términos.

Los Estados del pacto de defensa mutua de La Meca, junto con Catar, podrían actuar como garantes si se acepta un marco. Eso daría a los gobiernos regionales responsabilidad sobre el cumplimiento, en lugar de dejar la seguridad enteramente en manos de Estados Unidos o Israel.

Las conversaciones ocurrieron mientras empeoraba el frente. Fuerzas sauditas interceptaron tres misiles balísticos dirigidos a la Provincia Oriental y cuatro drones hacia el sur, después de derribar otros tres sobre Riad y zonas meridionales la noche anterior.

Los hutíes atacaron aeropuertos, puertos e instalaciones petroleras sauditas; la coalición respondió contra túneles, lanzadores y depósitos en Yemen. Un ataque al aeropuerto Rey Khalid de Riad mató este mes al menos a 13 personas e hirió a más de 300.

El diálogo aún no produjo un alto el fuego, pero conecta a los principales actores regionales. Su credibilidad dependerá de reducir ataques hutíes, contener la respuesta saudita y encontrar términos aceptables para Washington y Teherán antes de que empeoren el transporte y los precios del petróleo.