El servicio de inteligencia español advirtió a sus homólogos marroquíes y a funcionarios nacionales un día antes de que más de 70.000 migrantes ingresaran en Ceuta el 30 de julio, muestran documentos desclasificados. Las revelaciones aumentan las preguntas sobre qué sabían las autoridades, cómo evaluaron la amenaza y qué medidas preventivas prepararon.
En un mensaje del 29 de julio, el Centro Nacional de Inteligencia alertó a las agencias marroquíes DGST y DGED sobre planes difundidos en redes sociales para que grandes grupos treparan la valla fronteriza o la rodearan a nado. Los organizadores buscaban aprovechar las celebraciones anuales del Día del Trono marroquí.
El CNI también avisó ese día al representante del Gobierno español en Ceuta mediante mensajes posteriormente publicados por Madrid. Identificó dos grupos digitales con 180.000 seguidores combinados, una cifra destinada a mostrar la capacidad potencial de movilización aunque no anticipara el número exacto de personas que cruzaría.
Seis semanas después del ingreso, autoridades locales afirmaron que más de 10.000 migrantes, incluidos menores no acompañados, seguían en el enclave, en campamentos improvisados, calles y playas. Organizaciones no gubernamentales calcularon unas 140 muertes, mientras los residentes protestaban casi diariamente por la gestión estatal de la crisis.
El canciller José Manuel Albares sostuvo que los documentos no advertían sobre la escala final y afirmó que no había recibido información que indicara una llegada de esa magnitud. Su distinción entre conocer intentos planeados y prever su tamaño numérico quedó en el centro de la disputa política sobre responsabilidades.
El presidente Pedro Sánchez dijo que España no encontró pruebas de que las autoridades marroquíes hubieran organizado el cruce, rechazando alegaciones de un informe policial español. El Ministerio del Interior describió, sin embargo, pasividad de la policía fronteriza marroquí el 30 de julio pese al refuerzo previsto de 1.000 agentes y soldados.
Una nota del CNI del día del cruce indicó que no se observó una respuesta marroquí proactiva más allá del despliegue de algunas unidades antidisturbios. Registró que muchas personas ya esperaban para entrar al agua la noche del 29 y que varios centenares cruzaron nadando cuando las fuerzas no pudieron controlar la multitud.
Madrid publicó 40 informes, alertas y comunicaciones de inteligencia sobre la crisis después de que Sánchez prometiera divulgarlos. Los archivos muestran que las llegadas se aceleraban desde el 25 de julio, cuando unas 1.700 personas alcanzaron Ceuta por mar, y que Defensa advirtió de nuevas intrusiones inminentes, manteniendo el escrutinio sobre las decisiones previas.



