El gabinete de India aprobó una revisión de la política que regula los frentes de agua y terrenos asociados utilizados por industrias dependientes de los puertos. El gobierno busca acelerar la inversión privada mediante una mayor certeza operativa en los principales puertos.
La política revisada otorga a los usuarios cautivos existentes más flexibilidad para ampliar infraestructura. Podrán desarrollar muelles, embarcaderos, terminales y boyas de amarre único adicionales cuando aumenten sus necesidades propias.
El Ministerio de Transporte Marítimo sostuvo que los cambios favorecerán la expansión de capacidad y facilitarán la actividad empresarial en el sector portuario. También señaló que la política no implica costos financieros para el gobierno central.
Un mecanismo separado permite que organismos gubernamentales elegibles reciban frentes portuarios y terrenos asociados por asignación directa, sin licitación competitiva. La adjudicación seguirá sujeta a disponibilidad y a las salvaguardas previstas.
Pueden presentarse departamentos nacionales y estatales, autoridades estatutarias, organismos autónomos, empresas públicas y sociedades controladas por el Estado. Los sectores abarcan fertilizantes, alimentos, petróleo, hidrocarburos, carbón y acero cuando así lo notifique el ministerio.
Para las entidades gubernamentales, el plazo de concesión podrá extenderse hasta 30 años. La política también crea una vía para atender cambios en las necesidades comerciales y en las condiciones regulatorias durante la vida del proyecto.
India contaba con unas 24 instalaciones portuarias cautivas en 2025. Las nuevas concesiones se otorgarán al precio mínimo notificado oficialmente, combinando mayor acceso y un horizonte operativo más largo con una base de precios definida.



