Oceanía

Taiwán suspende compras spot de GNL a Papúa Nueva Guinea por una disputa diplomática

Taipéi frenó compras abiertas de gas estimadas en 800 millones de dólares tras el cierre de su oficina representativa, pero preservó un contrato de 1,2 millones de toneladas anuales hasta 2030.

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Taiwán suspendió las compras spot de gas natural licuado a Papúa Nueva Guinea mientras escalaba una disputa por el futuro de su oficina representativa en Port Moresby. La medida alcanza cargamentos flexibles del mercado abierto, pero deja intacto un gran contrato de largo plazo.

El canciller papú, Justin Tkatchenko, había anunciado el cierre de la embajada de facto de Taiwán en reconocimiento de la política de Una China. Taipéi protestó por considerar unilateral la decisión, se negó a aceptarla e indicó a sus funcionarios que permanecieran en sus puestos.

Taiwán había amenazado con revisar sus acuerdos gasíferos, incluido un contrato hasta 2030 por 1,2 millones de toneladas anuales de GNL. Finalmente preservó ese convenio y detuvo solo compras spot separadas, limitando la disrupción inmediata de la relación energética.

El volumen suspendido fue estimado en unas 500.000 toneladas cada seis meses. A precios actuales equivaldría a cerca de 800 millones de dólares, aunque el valor puede variar de manera significativa por la volatilidad del gas.

El impacto financiero sobre Papúa Nueva Guinea podría ser limitado porque el mercado mundial de GNL se tensó durante la guerra con Irán y las alteraciones en el estrecho de Ormuz. La demanda permitiría encontrar otros compradores, aun cuando Taiwán utiliza sus adquisiciones como señal política.

Taipéi también consideró revisar o reducir programas de desarrollo, pero no dio ese paso. Sus representantes siguieron en el país y el gobierno local no intentó expulsarlos, por lo que el estatus práctico de la oficina permanece sin resolver.

China celebró la decisión de Port Moresby y la presentó como un posible modelo para otros gobiernos. Para Taiwán, el episodio alimenta el temor de que la presión sobre sus misiones informales se extienda y debilite su red internacional sin reconocimiento diplomático formal.

La controversia también refleja el equilibrio que busca Papúa Nueva Guinea. Mantiene acuerdos de seguridad estrechos con Australia y Estados Unidos y, al mismo tiempo, intenta mostrar alineamiento político con Beijing, ubicando los vínculos energéticos y de desarrollo taiwaneses dentro de una disputa mayor por influencia en el Pacífico.