China objetó la decisión de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos de incorporar inversores eléctricos de fabricación extranjera y dispositivos robóticos avanzados a su Lista de Equipos Cubiertos. La designación crea una barrera regulatoria al impedir que nuevos productos de esas categorías obtengan la autorización necesaria para entrar al mercado estadounidense.
El Ministerio de Comercio chino calificó la medida como discriminatoria y dirigida contra empresas y productos de su país. Exigió que Washington retire las incorporaciones y abandone el uso de restricciones administrativas contra actividades comerciales ordinarias.
Los inversores son piezas centrales de la generación solar, el almacenamiento energético y otros sistemas que convierten y administran electricidad. La robótica avanzada también conecta automatización industrial, logística y nuevas tecnologías, por lo que la decisión excede el equipamiento de comunicaciones tradicionalmente asociado al regulador.
Beijing sostuvo que las nuevas restricciones llegaron después de repetidas objeciones chinas y de un esfuerzo por mantener contenida la disputa. El ministerio afirmó que la sucesión de medidas estadounidenses daña intereses comerciales legítimos y debilita la estabilidad de la relación económica bilateral.
La respuesta china ubicó además la decisión dentro de una controversia más amplia sobre cadenas de suministro. Señaló que Washington extiende en exceso el concepto de seguridad nacional, interfiere en transacciones normales e ignora los reclamos de industrias de ambos países.
El mecanismo de la Lista de Equipos Cubiertos permite excluir equipos que las autoridades estadounidenses consideran riesgosos para la seguridad nacional. Su extensión a componentes de control energético y robótica amplía los sectores en los que el acceso al mercado puede decidirse mediante regulación de seguridad y no solo por aranceles.
China advirtió que adoptará contramedidas firmes si Estados Unidos mantiene la política, aunque no precisó su forma. La disputa enlaza ahora autorización comercial, política industrial y seguridad de abastecimiento, con riesgo de que las restricciones en una tecnología produzcan controles recíprocos en otras.



