Los cancilleres de la Organización de Cooperación de Shanghái se reunieron en Cholpon-Ata, Kirguistán, para preparar la cumbre de Bishkek y coordinar posiciones sobre seguridad, cooperación económica y gobernanza global. Participaron ministros de los Estados miembros, el secretario general de la OCS y el director de su Estructura Regional Antiterrorista.
El canciller chino Wang Yi presentó la próxima década de la organización como una etapa de desarrollo de mayor calidad. Sostuvo que la cumbre de Tianjin había establecido una hoja de ruta estratégica y que China dedicó el último año a ejecutar iniciativas promovidas por el presidente Xi Jinping.
Se pusieron en marcha siete plataformas de cooperación en industria verde, economía digital, innovación científica y tecnológica, energía, educación superior, formación profesional e inteligencia artificial. Wang afirmó que generaron más de 160 proyectos, mientras avanza un plan de acción económico-comercial y continúa creciendo el comercio dentro de la OCS.
Wang ordenó la propuesta china en cuatro prioridades. La primera fue profundizar la confianza estratégica bajo el Espíritu de Shanghái; la segunda, construir una barrera regional de seguridad basada en diálogo, consulta y cooperación, incluido el avance de cuatro centros de seguridad previstos.
La tercera prioridad apuntó a vincular las estrategias nacionales de desarrollo con las iniciativas regionales. Incluyó la cooperación de la Franja y la Ruta, comercio e inversión, conectividad física, tecnología, industria verde, actividad digital, inteligencia artificial y protección conjunta de cadenas industriales y de suministro.
La cuarta prioridad buscó un papel mayor de la OCS en la gobernanza global. Wang pidió respaldar a las Naciones Unidas y su Carta, ampliar la participación en iniciativas de gobernanza y reformar los mecanismos internos para ganar eficiencia sin cerrar la organización a nuevos miembros.
Las delegaciones vincularon la agenda con el 25.º aniversario de la OCS y describieron al organismo como un pilar de un orden multipolar emergente. También destacaron soberanía, integridad territorial, lucha contra terrorismo, separatismo y extremismo, y cooperación frente al crimen organizado transnacional.
La reunión concluyó con una declaración del Consejo de Cancilleres y resoluciones sobre la preparación de la cumbre de Bishkek. Los documentos colocan seguridad, desarrollo y capacidad institucional en un mismo recorrido antes de que la coordinación ministerial pase a las decisiones de los jefes de Estado.



