La guardia costera china afirmó que tomó medidas de control contra buques filipinos cerca de Huangyan Dao tras acusarlos de ingresar en aguas bajo jurisdicción china.
El incidente involucró a dos buques públicos filipinos, identificados como MMOV 3012 y MMOV 3018, que según China ignoraron repetidas advertencias y llamados a desistir.
Las autoridades chinas dijeron que la respuesta incluyó seguimiento, monitoreo y bloqueo de las embarcaciones hasta que abandonaron el área, y describieron las operaciones como profesionales y legales.
El episodio suma otro punto de fricción en el mar de China Meridional, donde reclamos marítimos en disputa y encuentros de fuerzas de control siguen elevando la tensión regional.
Pekín sostuvo que continuará operaciones de protección de derechos y aplicación de la ley en las aguas alrededor de Huangyan Dao para salvaguardar soberanía territorial e intereses marítimos.



