Asia

Armenia ratifica el marco de tránsito respaldado por EE.UU. y preserva el control soberano

La empresa TRIPP tendría 74% de propiedad estadounidense por 49 años iniciales, pero la infraestructura en Armenia seguirá bajo jurisdicción armenia y faltan documentos corporativos clave.

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El Parlamento armenio ratificó un marco estratégico con Estados Unidos para la Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad, conocida como TRIPP. La votación fue de 63 a favor y 32 en contra, exponiendo una división clara entre el oficialismo Contrato Civil y la oposición.

El canciller Ararat Mirzoyan aseguró que toda instalación construida en territorio armenio permanecerá bajo soberanía y jurisdicción de Armenia. La afirmación responde al temor de que un proyecto respaldado desde el exterior diluya la autoridad estatal sobre rutas, aduanas o seguridad.

El plan busca reabrir comunicaciones regionales. Armenia obtendría conexiones con terceros países a través de Azerbaiyán y recuperaría enlaces ferroviarios internos; Azerbaiyán recibiría una ruta hacia su exclave de Najicheván por territorio armenio.

La implementación correspondería a TRIPP Development Company. Armenia tendría inicialmente 26% y Estados Unidos 74% durante 49 años. Si ambas partes extienden la cooperación otros 50 años, la participación armenia subiría a 49% y la estadounidense bajaría a 51%.

El marco no completa la estructura corporativa. El estatuto y el acuerdo de accionistas todavía deben negociarse y aprobarse. Mirzoyan afirma que la empresa cofundadora estadounidense permanecerá siempre bajo propiedad y gestión del gobierno norteamericano.

Los partidarios ven una oportunidad económica y estratégica, mientras las facciones opositoras votaron en contra y cuestionan las garantías. La división parlamentaria asegura un fuerte escrutinio político durante la ejecución, pese a la ratificación legal.

El acuerdo se firmó en junio, pero la próxima etapa definirá su contenido real. Las ubicaciones, reglas operativas, obligaciones de inversión y mecanismos de cumplimiento deben traducir la promesa de soberanía en práctica y entregar la conectividad prometida para Armenia, Azerbaiyán y el comercio regional.