La Corte Suprema de Estados Unidos emitió una serie de fallos con resultados mixtos para el presidente Donald Trump: limitó a su Gobierno en materia de procedimientos electorales e independencia de la Reserva Federal, pero fortaleció la autoridad presidencial sobre otras agencias independientes.
En el caso electoral, los magistrados preservaron las normas que permiten contar votos por correo después del día de la elección cuando fueron emitidos a tiempo y recibidos dentro del plazo establecido por la legislación estatal. La decisión rechazó interpretar el requisito federal del día electoral como una fecha límite absoluta para la llegada de todas las boletas.
El fallo representó un revés para la campaña más amplia de Trump destinada a restringir el voto por correo e imponer estándares nacionales más estrictos de identificación de votantes y verificación de ciudadanía. El tribunal indicó que los cambios sustanciales en esas reglas corresponden al Congreso y no a una acción presidencial unilateral.
En una decisión separada, los jueces se negaron a permitir que Trump removiera de inmediato a la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook. La Corte concluyó que el Gobierno no había acreditado la causa legalmente exigida ni seguido procedimientos suficientes para destituir a una integrante del órgano de conducción del banco central.
El fallo sobre Cook reforzó la protección institucional especial que rodea a la Reserva Federal. Sus gobernadores están diseñados para actuar con cierto grado de independencia respecto de la Casa Blanca, de modo que la política monetaria no quede sometida directamente a presiones políticas de corto plazo.
Sin embargo, la Corte amplió el poder presidencial en otro caso al otorgar a Trump mayor autoridad para despedir a funcionarios que dirigen otras agencias federales independientes. Ese resultado debilitó restricciones históricas concebidas para proteger a algunos organismos reguladores del control presidencial directo.
En conjunto, las decisiones trazaron una distinción entre la Reserva Federal y buena parte del resto del Estado administrativo. Trump obtuvo mayor control sobre agencias federales, pero el tribunal mantuvo límites en dos áreas políticamente sensibles: el conteo de votos emitidos legalmente y la independencia del banco central.



