Mediadores de Qatar presentaron a Irán un nuevo borrador para terminar la guerra de ocho meses con Estados Unidos e Israel. La propuesta fue entregada el domingo en Teherán y se espera una respuesta iraní antes de terminar la semana.
El plan fija una secuencia de siete días con medidas de confianza sobre preocupaciones de Teherán y Washington. Cada parte debería cumplir un paso definido por día, y el proceso podría comenzar a inicios de la próxima semana.
Varios países actuarían como garantes para dar más credibilidad al calendario que un simple intercambio bilateral de promesas. Qatar y Pakistán lideran la mediación y coordinan con Estados expuestos a las consecuencias de seguridad y económicas.
Irán no aceptó la premisa. Un alto funcionario dijo que las ideas transmitidas por Doha eran inaceptables y no constituían una oferta genuina, mostrando la distancia entre la descripción de los mediadores y la evaluación iraní.
El desacuerdo importa porque un acuerdo interino de junio se deshizo rápidamente. Cualquier pacto nuevo debe definir movimientos iniciales, verificación, consecuencias de incumplimientos y el orden para levantar restricciones militares y económicas.
La guerra alteró navegación y petróleo y se extendió a Arabia Saudita y Yemen. Los repetidos ataques hutíes ampliaron el número de actores capaces de frustrar un entendimiento entre Washington y Teherán.
La ventana diplomática también está bajo presión militar. Donald Trump volvió a amenazar con ataques, mientras responsables iraníes prepararon planes contra cables submarinos del Golfo si se reanuda la ofensiva.
El formato de siete días busca impulso, pero la velocidad no sustituye compromisos ejecutables. Su valor dependerá de resolver las causas de la guerra y no de crear otra pausa breve que se derrumbe con la primera violación.



