China instó a Estados Unidos a terminar con lo que calificó de medidas discriminatorias contra instituciones de investigación y los intercambios científicos normales.
La disputa sigue a restricciones del Pentágono sobre fondos para entidades que colaboran con universidades incluidas en una lista de riesgo de seguridad.
Un legislador republicano propuso sumar 58 universidades y 62 laboratorios tecnológicos chinos, ampliando considerablemente el alcance potencial de los controles.
Las instituciones trabajan en semiconductores, inteligencia artificial y tecnología cuántica, campos que Washington considera estratégicamente sensibles.
Funcionarios estadounidenses sostienen que el dinero federal no debe sostener alianzas capaces de exponer capacidades avanzadas o crear riesgos de seguridad.
El Ministerio de Comercio chino dijo que el enfoque coacciona a instituciones estadounidenses, perturba la cooperación ordinaria y perjudica el progreso científico.
El desacuerdo muestra cómo el financiamiento académico se convierte en otro instrumento de la competencia por tecnología, seguridad y conocimiento especializado.
Una ampliación obligaría a universidades y laboratorios a revisar sus alianzas y podría reducir vínculos académicos ya sometidos a fuerte tensión.



