Estados Unidos

Trump señala una revisión de la posición estadounidense sobre la soberanía de Malvinas

El presidente afirmó que toda posición está bajo revisión mientras Washington aumenta la presión sobre Reino Unido por el gasto militar, aunque Estados Unidos no anunció un cambio formal de política.

Audio Dispatch

Escuchar este artículo

Listo para escuchar

Donald Trump afirmó que su administración podría revisar la posición estadounidense sobre la soberanía de las islas Malvinas. Consultado directamente en la Casa Blanca, respondió que revisa todas las posiciones, haciendo explícita la posibilidad sin anunciar una decisión ni definir qué contendría un eventual cambio de política.

Washington mantiene formalmente una postura neutral frente a los reclamos de soberanía británico y argentino. En la práctica, reconoce la administración británica del archipiélago, controlado casi continuamente por Reino Unido desde 1833, lo que crea una distinción entre neutralidad jurídica y tratamiento diplomático de las autoridades isleñas.

Las declaraciones sugieren que la disputa podría convertirse en instrumento de la presión de Trump sobre el nuevo gobierno británico del primer ministro Andy Burnham. Un funcionario estadounidense anónimo ya había planteado un posible cambio si Londres incumplía sus compromisos de defensa, vinculando el Atlántico Sur con la distribución de cargas entre aliados.

El canciller del Tesoro británico, John Healey, evaluaría abandonar el compromiso de gastar 3% del producto interno bruto en defensa para 2030 antes de presentar su primer presupuesto el 28 de octubre. Por separado, los miembros de la OTAN prometieron en La Haya dedicar 5% a defensa y seguridad en 2035.

La especulación aumentó después de que un correo del Pentágono de abril propusiera examinar la posición británica en respuesta a su falta de apoyo a la guerra de Trump con Irán. Una reversión tendría peso simbólico para la relación especial bilateral y se apartaría del respaldo que Ronald Reagan terminó brindando a Reino Unido en 1982.

La guerra de 1982 comenzó con el desembarco argentino en las islas y terminó con la rendición en junio tras la campaña naval británica. Los combates causaron la muerte de 649 argentinos y 255 británicos, y el apoyo estadounidense a Londres ayudó a consolidar la asociación política entre Reagan y Margaret Thatcher.

Trump también desarrolló una relación estrecha con el presidente Javier Milei, quien asistió a su segunda asunción y sostiene públicamente el reclamo soberano argentino. Estados Unidos aprobó luego una asistencia financiera de US$20.000 millones condicionada al triunfo legislativo del partido de Milei y autorizó importaciones de carne argentina para reducir precios internos.

Los habitantes de las islas votaron abrumadoramente en 2013 por mantener el estatus de territorio británico de ultramar, con 1.513 de 1.517 votos favorables. La disputa reapareció después de que Argentina venciera a Inglaterra en el Mundial de 2026, cuando los jugadores exhibieron una bandera sobre Malvinas y la AFA recibió una multa de US$235.000.