Medio Oriente

Emiratos Árabes Unidos suspende el comercio con Irán tras nuevos disparos de misiles balísticos

La suspensión indefinida del comercio y las operaciones financieras corta una vía comercial clave para Irán mientras se intensifican las alarmas, los ataques a petroleros y las restricciones en Ormuz.

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Emiratos Árabes Unidos suspendió todo el comercio y las transacciones financieras con Irán después de que nuevos disparos de misiles balísticos activaran alertas nacionales para buscar refugio. La decisión impone un embargo sin fecha de finalización sobre una relación que fue uno de los vínculos comerciales más importantes de Irán con los mercados externos.

Dos misiles cayeron en el golfo Pérsico el martes por la noche. El Ministerio de Defensa emiratí dijo que la evaluación indicaba que los proyectiles apuntaron al tráfico marítimo, aunque no estaba claro si el objetivo era un buque de Emiratos o sus aguas territoriales. Irán negó haber lanzado misiles hacia ese país.

La Cancillería emiratí informó que la suspensión seguirá vigente hasta nuevo aviso y reafirmó su compromiso con el diálogo, la cooperación y la integración regional. La mayor parte del comercio bilateral ya se había detenido al inicio del conflicto, pero una porción de la actividad marítima se reanudó a fines de junio cuando disminuyeron las hostilidades.

El impacto económico va más allá de los bienes producidos en cualquiera de los dos países porque Emiratos funcionó como centro de reexportación para que Irán obtuviera productos de terceros y accediera a infraestructura comercial. Antes de la guerra, aportaba más del 30 % de las importaciones iraníes, por unos 21.000 millones de dólares, y recibía casi el 13 % de sus exportaciones, por unos 7.000 millones.

Los ataques marítimos dañaron aún más la relación. Cuatro petroleros de ADNOC, la empresa estatal de petróleo y gas de Abu Dabi, fueron atacados durante las últimas dos semanas, y casi 20 embarcaciones de la compañía sufrieron impactos de misiles o drones desde el comienzo del conflicto. Esos incidentes dejaron un muerto y 20 heridos.

El control del tráfico por el estrecho de Ormuz sigue siendo la principal ventaja estratégica de Irán en la guerra. En tiempos de paz, una quinta parte del petróleo y el gas natural comercializados internacionalmente transitaba por allí, pero el martes solo cruzaron 10 buques, menos de una décima parte del volumen normal antes de las hostilidades.

Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero con objetivos declarados que incluían cambiar el gobierno iraní y terminar con su programa nuclear, pero el conflicto se concentró cada vez más en el estrecho. El presidente Donald Trump insistió en que el paso estaba abierto y operativo, mientras las fuerzas iraníes continuaron atacando buques e infraestructura vinculados con socios estadounidenses en el Golfo.

El embargo se suma a sanciones severas, un bloqueo y la posibilidad de nuevas medidas económicas estadounidenses. Para este año se prevé una inflación cercana al 70 % y una contracción del 5,4 % en Irán, mientras su moneda cayó a mínimos históricos. La medida también implica riesgos para Emiratos, cuyo modelo de negocios, finanzas, turismo e inversión depende de la estabilidad regional.