Turquía, Pakistán y Arabia Saudita celebraron en Estambul la primera reunión de su Comité Político y de Defensa Estratégico, con cancilleres, ministros de Defensa y jefes de Estado Mayor. El canciller turco Hakan Fidan presentó el encuentro como el inicio del trabajo práctico para institucionalizar el acuerdo defensivo trilateral.
Los líderes firmaron el Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca el 7 de agosto bajo el principio de apropiación regional. Fidan sostuvo que los Estados necesitan mecanismos colectivos para la seguridad, la estabilidad, la prosperidad y una paz duradera, y describió el pacto como el comienzo de una arquitectura nueva, no como consulta temporal.
El comité adoptó formalmente el nombre Alianza de Defensa de La Meca. Fidan enfatizó que la organización es puramente defensiva y no apunta contra ningún país, una aclaración importante mientras los tres gobiernos definen su propósito político y buscan diferenciarla de una coalición ofensiva.
Se establecerá una secretaría permanente en Riad y su primer secretario será pakistaní. Las decisiones crean un centro administrativo y una fórmula inicial de liderazgo, mientras nuevos trabajos determinarán los procedimientos, la coordinación entre ministerios y la relación entre conducción política y planificación militar.
La alianza está diseñada para admitir otros países regionales con ideas afines, pero la ampliación no comenzará de inmediato. Fidan afirmó que los miembros deben acordar primero estándares, condiciones y una estructura interna consolidada para que los futuros ingresantes se incorporen a una institución con reglas, no a un marco inconcluso.
Fidan también se refirió a Israel, acusó al primer ministro Benjamin Netanyahu y a su gobierno de amenazar a la región y reclamó acción internacional. Las declaraciones vincularon la discusión institucional de la alianza con la narrativa turca de seguridad, aunque no anunció una medida específica del nuevo pacto dirigida contra Israel.
Sobre el mar Negro, Fidan afirmó que los ataques de Rusia y Ucrania contra buques civiles amenazan la seguridad marítima y alimentaria global. Informó que varios países pidieron a Turquía una nueva iniciativa para proteger el movimiento de trigo y otros alimentos y aseguró que Ankara mantiene contactos con ambos lados.



