Kirguistán y Uzbekistán firmaron un Tratado de Relaciones Aliadas durante la visita de Estado del presidente uzbeko Shavkat Mirziyoyev a Kirguistán. Los presidentes Sadyr Japarov y Mirziyoyev concluyeron el documento en Cholpon-Ata.
Ambos mandatarios realizaron declaraciones ante la prensa ese mismo día. Japarov identificó al tratado como el resultado central de la visita y no como uno más entre varios documentos de rutina.
El presidente kirguís calificó la decisión de histórica. Afirmó que formaliza el nivel de confianza alcanzado por los dos países vecinos y brinda a la relación una nueva base política y jurídica.
Japarov también vinculó la alianza con una agenda de largo plazo para el desarrollo conjunto. El tratado establece así un marco destinado a proyectar la cooperación más allá de la visita inmediata.
La presidencia uzbeka caracterizó el acuerdo como una elevación del vínculo al nivel más alto de cooperación interestatal. Ambos gobiernos presentaron por lo tanto el tratado como un cambio formal en el estatus de su relación.



