China dijo que vigilará las nuevas sanciones estadounidenses contra Irán y tomará medidas para proteger sus derechos e intereses. Las restricciones afectarían no solo a Teherán, sino también a países y empresas que mantengan intercambios.
Washington preveía anunciar el paquete el lunes como parte de una campaña más dura contra la economía iraní. La amenaza a socios comerciales convierte las sanciones en una prueba más amplia del poder financiero extraterritorial estadounidense.
El secretario del Tesoro Scott Bessent presentó el paquete como el esfuerzo más fuerte de Washington contra Irán y pidió públicamente cooperación china. La participación de Beijing sería central para restricciones orientadas al comercio internacional.
El portavoz Lin Jian pidió racionalidad y moderación. Sostuvo que la presión y las sanciones no resuelven disputas internacionales, señalando que China no acepta el mecanismo preferido por Washington para modificar la conducta iraní.
El intercambio prepara una nueva disputa sobre aplicación, comercio y jurisdicción. La promesa china de defender sus intereses abre la posibilidad de contramedidas si las penalidades estadounidenses alcanzan a entidades chinas vinculadas con Irán.



