Las acciones australianas subieron con fuerza y llevaron al S&P/ASX 200 a un máximo de cinco meses, mientras los inversores reaccionaban a señales de una posible desescalada del conflicto con Irán. El índice ganó 126,50 puntos, o 1,40 por ciento, hasta 9.145,80, y el All Ordinaries avanzó 133,50 puntos, o 1,45 por ciento, hasta 9.311,90.
El repunte estuvo impulsado principalmente por el optimismo en torno a las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump indicó que seguían las negociaciones para terminar la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, lo que permitió descontar un menor riesgo de interrupciones prolongadas en el comercio y la energía.
Las compras se extendieron por el mercado y diez de los once sectores terminaron en alza. Las acciones tecnológicas, de salud y financieras encabezaron el avance, una señal de que la reacción superó a las empresas directamente expuestas al petróleo o a Medio Oriente.
Entre los mayores aportes estuvieron grandes compañías tecnológicas y sanitarias como CSL, Pro Medicus, Xero, WiseTech Global y NextDC. Los principales bancos también registraron subas sólidas, con National Australia Bank al frente del grupo tras avanzar 3,00 por ciento.
Los precios del petróleo se mantuvieron firmes pese al optimismo diplomático, con el Brent cerca de US$85 por barril mientras persistía la tensión en Medio Oriente. Las productoras Woodside y Santos subieron y permitieron que el sector energético acompañara el avance general.
Las preocupaciones específicas de algunas compañías provocaron, sin embargo, fuertes pérdidas. Credit Corp cayó 6,98 por ciento aun después de informar un aumento de 12 por ciento en sus ganancias, porque los inversores pusieron en duda la sostenibilidad de la mejora.
BHP retrocedió 0,33 por ciento mientras los sindicatos preparaban una huelga por una disputa salarial. Atlas Arteria perdió 0,79 por ciento después de abandonar la venta de sus autopistas alemanas, lo que mostró cómo los factores operativos y laborales todavía dominaron sobre el tono positivo en algunos valores.
El dólar australiano se fortaleció hasta 70,19 centavos estadounidenses junto con el repunte bursátil. La sesión mostró la rapidez con que las expectativas geopolíticas revalúan los activos locales, aunque los resultados desiguales dejan al mercado dependiente de nuevas señales de que las negociaciones reducirán los riesgos en torno a Ormuz y al suministro energético regional.



