China rechazó los intentos de presentar su participación en proyectos de cables submarinos del Pacífico como una amenaza de seguridad y sostuvo que la cuestión debe regirse por las reglas normales del mercado internacional. El portavoz de la Cancillería, Lin Jian, expuso la posición de Pekín en una conferencia de prensa habitual en la capital china.
La declaración respondió a informes sobre preocupaciones expresadas por Estados Unidos acerca de la intervención china en el tendido de cables submarinos a través del Pacífico. Pekín consideró esas objeciones como un intento de politizar una actividad que conecta economías y sistemas de comunicación más allá de las fronteras nacionales.
Lin afirmó que aplicar un criterio de seguridad expansivo a la construcción de cables alteraría las reglas comerciales. Su respuesta situó el acceso a proyectos, la competencia entre proveedores y el funcionamiento de la infraestructura transfronteriza dentro de un marco de mercado y no de uno geopolítico.
El portavoz también vinculó las restricciones a la participación en los cables con riesgos para la conectividad global de datos y la ciberseguridad. En el argumento de Pekín, medidas presentadas como protectoras podrían fragmentar las redes y reducir la resiliencia de los sistemas que buscan asegurar.
China describió los cables submarinos internacionales como infraestructura civil crítica, esencial para la conectividad mundial y el bienestar público. El intercambio expone una disputa estratégica creciente sobre quién construye y opera los enlaces físicos bajo el Pacífico que sostienen la actividad digital.



