Venezuela notificó formalmente a las Naciones Unidas lo que el canciller Félix Plasencia calificó como una decisión irrevocable de retirarse de la Corte Penal Internacional. El tribunal mantenía desde hacía años una investigación sobre miembros de las fuerzas armadas y otros funcionarios.
Plasencia sostuvo que la Corte exhibe un sesgo geográfico y apunta de manera desproporcionada contra países del Sur Global, en especial de África y América Latina. La presidenta interina Delcy Rodríguez también acusó a la institución de estar politizada y ser utilizada contra el Estado venezolano.
El retiro había sido preparado en diciembre, cuando la Asamblea Nacional derogó la ley que ratificaba el Estatuto de Roma. La votación ocurrió un mes antes de que fuerzas estadounidenses removieran del poder al expresidente Nicolás Maduro y abrió la vía jurídica para abandonar el tribunal.
La CPI juzga crímenes de guerra, de lesa humanidad, genocidio y agresión cuando las autoridades nacionales no quieren o no pueden actuar. En 2020 halló base razonable para considerar que civiles, militares y actores oficialistas habían cometido crímenes de lesa humanidad desde al menos 2017.
Karim Khan abrió una investigación formal en 2021 después de asumir como fiscal. El gobierno venezolano rechazó el proceso y la Corte cerró su oficina en Caracas en enero de 2025, tras señalar falta de cooperación de la administración de Maduro.
La notificación venezolana coincidió con una votación de los Estados miembros de la CPI para destituir a Khan por acusaciones de conducta sexual indebida que él niega. Ochenta y dos de los 125 miembros respaldaron su salida, sumando una crisis institucional al retiro venezolano.
La medida ocurre además durante una transición posterior a Maduro fuertemente condicionada por Washington. Fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro en enero y lo llevaron a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico, mientras Rodríguez desarrolló una relación estrecha con la administración Trump.
Washington no anunció un calendario para nuevas elecciones venezolanas y habló de desmantelar la CPI. Donald Trump dijo que Venezuela todavía no estaba preparada para votar, aunque elogió a Rodríguez y los avances logrados bajo su gobierno interino.



