Arabia Saudita dijo ante el Consejo de Seguridad de la ONU que las acusaciones hutíes sobre un bloqueo a puertos y aeropuertos yemeníes son falsas, y las presentó como parte de una campaña más amplia de desinformación en medio de renovadas preocupaciones por la seguridad en el mar Rojo y el estrecho de Bab Al-Mandab.
Faisal Meshari T. Almadi, ministro plenipotenciario y jefe de la División de Asuntos Políticos y del Consejo de Seguridad de la misión saudita ante la ONU, intervino durante una sesión dedicada al arreglo pacífico de controversias. Señaló que las tensiones internacionales actuales muestran la necesidad de fortalecer el diálogo, la diplomacia y mecanismos actualizados de mediación.
El representante saudita sostuvo que el Reino sigue considerando la mediación y la diplomacia preventiva como herramientas esenciales para contener disputas, construir confianza entre las partes y abordar las raíces de los conflictos. Vinculó ese enfoque con el respeto de la soberanía, la integridad territorial y el desarrollo como bases de una estabilidad duradera.
Sobre Yemen, Almadi afirmó que Arabia Saudita había respaldado los esfuerzos de paz liderados por la ONU y una hoja de ruta aprobada por el gobierno yemení. Dijo que los hutíes rechazaron ese proceso y, en cambio, se involucraron en una confrontación regional más amplia, agravando las condiciones de los civiles bajo su control.
Almadi pidió a la comunidad internacional hacer cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad vinculadas con Yemen y con la libertad de navegación en el mar Rojo. Dijo que el Comando de Fuerzas Conjuntas de la Coalición para Restaurar la Legitimidad en Yemen había anunciado medidas operativas, conforme al derecho internacional y a la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, para proteger la navegación por Bab Al-Mandab.
Rechazó la narrativa hutí sobre puertos y aeropuertos yemeníes cerrados, y señaló que más de 300 buques comerciales con alimentos, bienes, combustible y materiales de construcción ingresaron a los puertos de Hodeidah, Saleef y Ras Isa durante el primer semestre del año. También dijo que los hutíes habían rechazado iniciativas para reanudar vuelos desde y hacia el aeropuerto de Saná, incluida una propuesta jordana.
Arabia Saudita describió las amenazas hutíes contra el tráfico marítimo como violaciones del derecho internacional que equivalen a piratería. Almadi advirtió que no disuadir nuevos ataques alentaría la escalada, afectaría la estabilidad regional y debilitaría la libertad de navegación como principio del orden internacional.



