La Unión Europea adoptó un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, ampliando la presión sobre energía, banca, servicios cripto y redes industriales vinculadas a la economía de guerra de Moscú. Las medidas constituyen el 21º paquete del bloque desde el inicio de la guerra a gran escala en Ucrania e incluyen 218 designaciones individuales, que abarcan a 48 personas y 170 entidades.
El capítulo financiero del paquete apunta a 94 bancos y grandes instituciones financieras mediante congelamiento de activos y prohibición de poner fondos a su disposición. La UE también extiende las restricciones transaccionales a otras 33 instituciones crediticias y financieras rusas, al tiempo que suma medidas contra bancos y plataformas no rusas acusadas de facilitar la evasión de sanciones.
Los servicios cripto pasan a ocupar un lugar central en las restricciones. El paquete extiende las prohibiciones de transacciones a 14 plataformas de servicios vinculadas a criptoactivos con sede en jurisdicciones como Georgia, Panamá, Emiratos Árabes Unidos, Islas Marshall, Kirguistán y Bielorrusia. También crea un mecanismo que podría permitir a la UE imponer una prohibición total a servicios cripto de terceros países utilizados para apoyar la evasión rusa de sanciones.
La energía sigue siendo uno de los principales objetivos. La UE suspendió hasta el 15 de julio de 2027 el ajuste automático del mecanismo de tope al precio del petróleo, citando la situación excepcional del mercado provocada por el cierre del estrecho de Ormuz. El bloque también agregó 41 buques a su lista de flota en la sombra, sobre los 632 ya sancionados, y amplió las reglas a barcos que prestan servicios de abastecimiento y otros apoyos.
El paquete también actúa contra refinerías, puertos, aeropuertos e infraestructura energética vinculada a la generación de ingresos rusos. Incluye designaciones que afectan a refinerías en Rusia y Bielorrusia, una prohibición de transacciones que entrará en vigor en seis meses sobre una refinería georgiana que comercia y procesa petróleo ruso en Kulevi, y nuevos controles relacionados con la venta de buques metaneros.
Las cadenas de suministro militares son otro foco. La UE incluyó en la lista a 56 personas y compañías conectadas con el complejo militar-industrial ruso, entre ellas 37 vinculadas a la producción y cadena de suministro de drones de largo alcance. También agregó 51 entidades a restricciones más estrictas de exportación sobre bienes y tecnologías de doble uso, incluidas empresas en China, Hong Kong, India, Kazajistán, Kirguistán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
Las restricciones comerciales también fueron ampliadas para cubrir materiales y tecnologías usados en sectores aeroespacial, defensa, drones y misiles, junto con límites a la importación de bienes que generan ingresos para Rusia, incluidos minerales, metales, cristalería, perlas de imitación y autopartes. Medidas paralelas sobre Bielorrusia buscan reflejar partes de las restricciones aplicadas a Rusia.
El paquete también crea la base para una futura prohibición de visados a combatientes y excombatientes de las fuerzas armadas rusas y de grupos proxy involucrados en la guerra en Ucrania. Las medidas refuerzan la posición de la UE de mantener la presión económica y legal como instrumento central de su política hacia Rusia.



