El jefe militar de Uganda, Muhoozi Kainerugaba, ordenó el cierre de dos de los principales medios independientes del país y afirmó que no reabrirán sin su autorización.
Las medidas afectaron al Daily Monitor, el mayor diario independiente de Uganda, y a NTV Uganda, una de sus principales emisoras privadas. Ambos pertenecen a Nation Media Group, una empresa con sede en Kenia que cotiza en la Bolsa de Nairobi.
Kainerugaba rechazó públicamente el principio de una prensa libre y sostuvo que los medios deberían ser orientados por lo que denominó cuadros de la revolución. No ofreció una explicación específica para los cierres.
Personal militar fue desplegado en las instalaciones de Nation Media Group en Kampala, donde se impidió al personal entrar o salir. NTV Uganda y otros servicios de televisión y radio operados por la compañía en el país también estaban fuera del aire el domingo por la mañana.
Kainerugaba es hijo del presidente Yoweri Museveni y ha sido mencionado como posible sucesor. En varias oportunidades generó controversia por declaraciones confrontativas en redes sociales, incluidas amenazas contra el líder opositor Bobi Wine.
El cierre se suma a un historial de medidas gubernamentales contra el Daily Monitor. En 2013, la administración de Museveni clausuró el periódico durante diez días después de que publicara informes sobre la sucesión presidencial.
La nueva intervención vuelve a colocar al entorno mediático de Uganda bajo presión y otorga al liderazgo militar un papel directo en la decisión sobre si importantes organizaciones periodísticas independientes pueden funcionar.



