El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que la guerra entre Irán y Estados Unidos todavía no puede considerarse completamente terminada, pese al acuerdo alcanzado por Washington y Teherán.
Macron valoró el avance diplomático, pero sostuvo que la situación sigue siendo frágil. La firma del acuerdo puede haber reducido el riesgo inmediato de una nueva escalada, aunque varias cuestiones militares y políticas continúan sin resolverse.
El mandatario francés puso especial énfasis en el estrecho de Ormuz, cuya reapertura resulta central para restablecer el comercio regional y los flujos de energía. Francia indicó que está dispuesta a contribuir a los esfuerzos destinados a garantizar la navegación por esta vía estratégica.
La cautela de Macron también refleja la incertidumbre sobre si todos los actores vinculados con el conflicto más amplio respetarán el nuevo marco. La evolución de la situación en Israel, Líbano y entre los grupos armados de la región todavía podría afectar la estabilidad del entendimiento.
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán busca crear espacio para la distensión y nuevas negociaciones. Su duración dependerá de la aplicación de los compromisos inmediatos y de la capacidad de las partes para evitar una reanudación de las acciones militares.
Para París, la próxima etapa exige moderación diplomática y medidas prácticas de seguridad. El mensaje de Macron fue que el acuerdo representa una apertura importante, pero todavía no constituye el final definitivo de la guerra.
