Europa

La UE presiona a sus socios ante un déficit de €70.000 millones para Ucrania en 2027

Las promesas no europeas cayeron de €19.000 a €4.000 millones y obligan a Bruselas a evaluar deuda conjunta y una carga mayor.

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La Unión Europea presiona a sus socios del G7 para que aumenten el apoyo a Ucrania después de que una proyección de la Comisión revelara una fuerte caída de la financiación prometida para 2027. La advertencia convierte una disputa sobre reparto de cargas en un problema presupuestario inmediato.

Los aliados ajenos a la UE comprometieron hasta ahora apenas €4.000 millones para el próximo año, frente a €19.000 millones en 2026. Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Japón aportan en conjunto cerca de €1.000 millones de las promesas actuales, dejando a Europa la mayor parte de la diferencia.

Kiev calcula que enfrentará un faltante de €70.000 millones en 2027, cifra avalada por la Comisión. La estimación incluye el sostenimiento del Estado y del esfuerzo militar una vez completadas las últimas entregas de armas autorizadas durante la presidencia de Joe Biden.

El déficit no responde solo a promesas demoradas. La financiación directa estadounidense terminó, mientras los gobiernos europeos ya asumen una porción creciente de las armas, la ayuda presupuestaria y la reconstrucción. Por eso, la incertidumbre de otros aliados ricos pesa cada vez más.

La Comisión también estima que los países de la OTAN están €13.000 millones por debajo del compromiso de brindar €70.000 millones en ayuda militar durante el año en curso. El dato indica que la próxima crisis comienza antes de cumplir la meta actual.

Bruselas estudia opciones de emergencia, entre ellas una nueva emisión conjunta de deuda europea. Los líderes podrían discutirlas en una cumbre a fines de noviembre, aunque el endeudamiento común exige acuerdo entre gobiernos con posiciones muy diferentes sobre las responsabilidades compartidas.

Las necesidades ucranianas también se mezclan con la negociación del próximo presupuesto europeo de siete años. Los gobiernos deben equilibrar el respaldo a Kiev con presiones internas de gasto, límites de deuda y resistencia a volver permanentes instrumentos excepcionales de guerra.

Las cifras miden tanto voluntad política como dinero disponible. Si los socios externos no aumentan sus aportes o Europa no acepta una carga mucho mayor, Ucrania podría iniciar 2027 con sus planes militares y operaciones estatales expuestos a un vacío financiero severo.