El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó que existe una posibilidad de alcanzar un acuerdo que termine la guerra en Ucrania, una evaluación positiva poco frecuente tras cuatro años y medio de conflicto. Durante un foro económico en el extremo oriental ruso, agradeció a los países que apoyan una solución.
Putin mencionó a Estados Unidos y China entre los gobiernos dispuestos a ayudar, aunque insistió en que Rusia y Ucrania deben resolver finalmente el conflicto. Sus palabras no identificaron concesiones ni una fórmula negociadora capaz de acercar las posiciones de Moscú y Kiev.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, dijo que se fijaron fechas preliminares para que representantes del presidente Donald Trump visiten ambas capitales. Consideró esencial la continuidad estadounidense, mientras Trump declaró que quería terminar con las muertes y confiaba en lograr un acuerdo.
Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner encabezan la mediación de Washington y estuvieron por última vez en Moscú en enero, pero todavía no habían visitado Kiev. Las partes se reunieron por última vez en conversaciones mediadas por Estados Unidos en febrero, sin una interrupción duradera de las hostilidades.
Desde entonces, Rusia y Ucrania intensificaron los ataques de largo alcance contra objetivos situados profundamente en territorio adversario. También aumentaron los golpes marítimos contra puertos y barcos comerciales, presionando el transporte del mar Negro y elevando los precios mundiales de los granos antes de las nuevas señales diplomáticas.
Putin sostuvo que los ataques ucranianos a buques mercantes civiles y las advertencias sobre posibles peligros para aeronaves civiles constituían terrorismo de Estado y dificultaban el diálogo bilateral. Kiev afirma que sus drones atacan instalaciones militares rusas y no amenazan deliberadamente a la aviación civil.
Zelenskiy advirtió a aerolíneas y aseguradoras que las operaciones de drones ucranianos volvieron peligroso el espacio aéreo ruso. Ucrania pidió luego al organismo aeronáutico de la ONU que instara a sus miembros a prohibir operaciones sobre Rusia, ampliando la disputa hacia la seguridad de vuelos internacionales.
Putin dijo que los contactos con Ucrania continúan principalmente por canales de inteligencia, pero dudó que las últimas declaraciones de Kiev acerquen una solución. El intercambio reabrió así una vía diplomática sin demostrar avances y dejó las próximas visitas estadounidenses como prueba práctica del nuevo tono esperanzador.



